6 y 7 de octubre marcó un capítulo más dentro de la música Electrónica. El Ultra Music Festival reunió 76 DJ en el foro Pegaso para presentarlos ante poco más de 60 mil espectadores.

Seguramente a muchos se le nublaron los ojos al recibir la noticia (esperado por mucho tiempo) de que el Festival Ultra llegaría a nuestro país.

Nacido en 1999, el Festival Ultra trajo consigo un considerable equipo de producción y talento de todo el mundo. Recortado a solo 2 días, ofrecieron un espectáculo para diversos gustos en la música Electrónica.

México formó parte del viaje que hace el consorcio Ultra a través del mundo. Con variantes tanto en escenarios como en días, y desde luego talento.

Esta edición del Festival Ultra México, previo a su celebración del decimonoveno aniversario, a diferencia de la de Miami, contó con 4 escenarios donde DJ de renombre mostraron lo que traían en su computadora y memorias USB.

Pareciera que dos días de fiesta no serían suficiente para todos los amantes de la electrónica. Y es que, a pesar de muchas críticas o augurios, el EDM atrajo a la mayoría y a decir verdad, sigue vivo.

Quiero hacer 2 aclaraciones: el Festival Ultra México no es exclusivo del EDM. Este, si bien no es un género definido, sino un término que agrupa la música bailable para una fácil comercialización masiva, solo representa el 40% de la música que escuchamos en los 2 días de fiesta.

Segunda: contar a detalle cómo estuvo esta enorme fiesta sería dar vueltas para caer en el mismo punto de partida. Seguramente cada asistente tendrá una historia diferente qué contar y recordar. Al igual que enumerar las canciones y IDs que salieron. Esta reseña no trata de eso.

Con mas de 70 actos poniendo sus manos en las mesas mezcladoras de cada templete, es imposible detallar o enaltecer lo bien que lo hicieron cada uno. Centrémonos en cómo se vivió este logro de traer el Festival Ultra a nuestro país.

Iniciar un festival en viernes a las 12 del medio día es una moneda al aire. Si le sumas que el grueso de los asistentes llegan de Ciudad de México a Toluca, seguido por Querétaro, San Luis Potosí, Zacatecas, Nuevo León, Chihuahua, mayor la incertidumbre de una venta agotada.

Para fortuna, la respuesta fue significativa y ningún escenario lució vacío. Cada DJ tuvo su público, sus fans, y tiempo adecuado para armar su pista de baile.

Escenarios sencillos, sin tanto glamour, ni derroche de artilugios para asombra-neófitos. Se distribuyeron de tal forma que pudieran trasladarte sin problema y rápido a ver al DJ de tu preferencia.

Tal vez en algunos puntos los potentes kicks se llegaban a entrelazar. Bastaba con ponerte de frente al escenario para evitarlo y seguir el ritmo.

Ultra Mainstage, el rey.

A temprana hora, Feed Me, el hijo de Hertfordshire, Inglaterra, encendió los ánimos de este escenario. En la interacción con su público, con 120 minutos, el joven Jon Gooch pudo seguir brincando y motivando a seguir la fiesta con el resto del talento que faltaba de presentarse.

Rostros felices, llegando rápido, brincando y mostrando su felicidad sin que les importara que el mundo detuviera su curso. Simplemente todos querían divertirse y levantar las manos en cada drop (predecible) o a petición del aburrido put your hands up.

A diferencia de un acto en vivo, un dj cuenta con la facilidad de conectarse sin perder tiempo y por consiguiente matar el ritmo en este tipo de festivales. En el intercambio de laptops pueden poner un minimix que les permite echar la platica, saludar, y acomodarse perfecto.

Aún así la logística bien cuidada y llevada con experiencia no pudieron con un ligero contratiempo de Malaa. Por unos minutos dejaron subir a un duo para poner malogrados tracks, de pésima producción, sin sentido, y que por más que saturaran los bajos, el público se apagó.

Por el micrófono dijo que se llamaba Beto y el otro nombre no lo recuerdo, pero para estos efectos le llamaremos no-sé-quién-lo-invitó.

Seguramente pasó por sus cabezas que era buena idea, o algo chistoso, sonar Ven Bailalo de Angel & Kriz. Pasado su set simplón, sin secuencia, tuvieron que cerrar para dejar paso a Malaa.

Los Top dj saben bien su objetivo. Nicky Romero, Afrojack, Alesso, Martin Garrix, Dash Berlin, y el esperado Armin Van Buuren, tomaron tiempo para sonar sampleos con sabor a México. Así como para alentar y agradecer al público mexicano, deseando fuerza. Desde luego se unen al sentimiento por los hechos ocurridos en septiembre.

Con palabras en español aceptable, el indo americano KSHMR, presentó muchos cortes nuevos especiales para México, incluyendo un, quiero pensar, tributo a José Alfredo Jiménez con El Rey. Ya luego soltó su remix a Game of Thrones.

Al ser un escenario principal, el único con luces robóticas al por mayor, rayo láser de gran alcance, lanza llamas, y pantallas de alta definición, se pudo sentir el gran entusiasmo por ser parte de la historia del primer Festival Ultra México. Obviamente por la cercanía para ver a los afamados DJ hizo una experiencia digna de contar.

Ultra Worldwide, un escenario ligado a tu recuerdo.

El psytrance de Ticon dejó un punto de partida muy bajo para 1200 Mics, Krome Angels y Orjan Nilsen. Trance y algo de Progressive fue el referente de este escenario. Podías cerrar los ojos y así recordar la época dorada de Paul Van Dyk e Infected Mushroom.

Un buen momento para evocar esas noches en la ciudad llena de Psycho y Trance, solo que en esta ocasión se quedó en un recuerdo y en nada de propuesta. Nada nuevo.

Ni Alex M.O.R.P.H ni Cosmic Gate, prendieron la fiesta tanto como Ferry Corsten que a su 43 años mantiene su característico Trance. Confiado, atento, agradeciendo la calurosa recepción, hizo trabajar a fondo el sistema de audio.

Stage Bud Light, sencillo y carismático.

Escenario sin corte especifico musicalmente hablando. Con baja producción en su forma, sencillo, sin ingenieros en cabina, pero con algunos talentos que podemos ver seguido en CDMX como Mijo, Marisol Grajales, Negro Salcedo, BSNO, y el inigualable Diego Cevallos aka Métrika.

Gregory Trejo, dj y productor peruano, prometía una gran noche, pero competir con Armin Van Buuren presentándose en el Ultra Mainstage era difícil. A pesar de ello, un grupo reducido decidió bailar frente a Trejo el Pasito Perrón.

Seguramente la decoración, gran parte de la curaduría, y muchos de los tracks sonados, serían la sensación. Claro, si estuviéramos en 2011.

Tengo fe en que el Festival Ultra México mejorará el siguiente año, dejando a un lado canciones genéricas que cumplen. “Las viejas confiables” diría un amigo. Cruzo los dedos.

Resistance, el estandarte del Techno

Retomando palabras del Festival Ultra, Resistance es el impulso de ir contra la corriente, para salir de la caja, para alejarse de las normas y aceptar el reto de experimentar algo nuevo – para romper fronteras y barreras y abandonar la ZONA de confort- el ser capaz de abrir los ojos y oídos a un reino desconocido de la música electrónica.

Con exponentes pesados en UMF de Miami como Sasha, Joris Voorn, Maceo Plex, Guy Gerber, Pete Tong, era justo que en esta edición mexicana 2017 también presentaran productores de élite.

Por mucho el mejor de los escenarios. Si el recinto hubiera estado abierto 24 horas seguramente seguirían bailando. No cabía ni un alfil bajo la carpa. Era como si nadie quisiera regresar a su casa. El dios Techno los transportó a un mundo alterno, donde solo existe el baile.

Technasia se llevó la noche, derrochando poder, demostrando por qué pisa grandes escenarios. Le dejó la pista caliente, desbordada, a Matador y a su vez a The Martínez Brothers.

Con mención especial, The Martinez Brothers mostraron la elegancia en sus producciones. Ejecutando cortes dentro de los mismos compases, que sin perder el hilo, te inyectaban adrenalina sin importar la ligera falla de audio momentánea.

Seth Troxler sería el verdugo para cerrar la pista de baile que nunca estuvo vacía. Ese dancefloor rendía tributo merecido a cada ejecutante del viernes. Para el sábado 7, André VII, Damian Lazarus (con todo y paraguas), Art Department y Paco Osuna continuaban el desenfreno bajo la carpa.

Fuego, luces, visuales, calor humano y sofocante, olor a marihuana, y saltos de corazón, se fundían con las manos en alto de cada mente conectada al DJ en turno.

La noche se acercaba a su recta final y Osuna logró exaltar, aún más, los gritos del público. Dejó los alaridos muy arriba. Parecería que dejó labrado el camino y listo para que Dubfire cultivara lo que dejó su antecesor. Lamentablemente tardó mucho en prender el ambiente de nuevo.

Hubo una mejoría, pero ese bajón sirvió para que muchos asistentes descansaran y fueran por comida/bebida/respiro al puesto de recarga más cercano.

Abran paso al maestro.

Richard Michael Hawtin, de 47 años, creador de los alias Plastikman, Circuit Breaker, y Chrome, escribió con oro su nombre en el libro del Festival Ultra México.

Le bastaron 2 minutos para llevar al éxtasis a todo asistente bajo los círculos de led colgantes del Resistance. Nada de comenzar muy abajo, más bien directo y al grano.

Jugando con imagen estéreo, pocas texturas, sonidos concretos, sus canciones impecables y producidas en alta calidad, daban muestra de por qué es considerado un talento extraordinario.

Calmado, paciente, sencillo, se daba el tiempo de leer a su público. La vieja escuela la lleva en la sangre, y bien sabe qué quería cada uno de él.

Todo festival tiene su fin. Y así es como dos días son suficientes para que penachos, disfraces, trajes de baño, y una notable asistencia, hicieran del Festival Ultra México 2017 en México una belleza electrónica.

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Festival Ultra México, un capitulo más en la Electrónica
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Festival Ultra México, un capitulo más en la Electrónica
Descripción
El primer Festival Ultra México se realizó en el Centro Pegaso muy cerca de la Ciudad de Toluca. Fuimos y sacamos fotos. Te contamos como nos fue.
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Armen
Hago el #DoReBeat en el 94.9FM de Mty. Cacique del Stream de Bizarro FM y Manager en @FelinaRecords.