Texto: Majo Ballesteros @MajusBV y Pepe Yáñez @pepeyanez

Fotos: Teresa Celio @cerezatelio

El festival que no es de metal, pero que trae a lo mejor del mismo llegó al Distrito Federal. Con sede en la Arena Ciudad de México, el Maquinaria Fest contó con la presencia de bandas internacionales de gran calidad que pudimos disfrutar el pasado 1, 2 y 3 de noviembre.

A pesar de un desangelado 1er. día, el Viernes 2 de noviembre pudo verse una mayor afluencia de gente que acudió a presenciar las actuaciones de los mexicanos Apolo, y las internacionales Stone Sour, Deftones y Marilyn Manson.

Apolo, banda chihuahuense fue la encargada de arrancar las hostilidades ruidosas de la noche, con un sonido y presencia escénica que sin duda nos hizo recordar a Black Sabbath en sus inicios o a los fugaces Wolfmother. A pesar de que se entregaron totalmente, la respuesta del público no fue la mejor.

La Arena todavía mostraba muchos huecos en sus localidades, sin embargo en el ambiente ya se respiraba ese dulce aroma de destrucción que emana la banda metalera, ansiosa ya por disfrutar de Stone Sour, banda alterna de Corey Taylor (misma que se formó antes que Slipknot). Justo al tiempo anunciado,  poderosas baterías y riffs acompañando la potente voz de Taylor (nada que ver con su presencia física, sin máscara) complacieron tanto a sus fans como a los que jamás los habían escuchado.

Al término de la presentación de Stone Sour, podía verse una Arena mucho más concurrida que al principio e incluso que el día anterior. Tocaba el turno a los 5 grandes de Sacramento California de tomar el escenario.

Mágica, inolvidable, brutal; así fue la presentación de Deftones en el segundo día del Festival.

¿Qué pasa, México?” fueron las primeras palabras de Chino Moreno, tras abrir espectacularmente con Diamond Eyes su presentación. Los Deftones se apoderaron de inmediato del escenario y de las almas de los 12 mil  asistentes a la imponente Arena Cd. de México.

Con temas como Rocket Skates, My Own Summer, Digital Bath, Rosemary, Knife party y Tempest, Deftones se ganaron la ovación unánime del público que alabó el virtuosismo y desenvolvimiento de la banda. La melódica y al mismo tiempo explosiva, sexual y gutural voz de Chino Moreno, acompañada de los potentes riffs de Stephen Carpenter nos hicieron brincar y corear cada una de las 17 piezas que conformaron el show. Se notaba que Moreno estaba igual de eufórico que el público, ya que en un momento de éxtasis se aventó al mismo y permitió que prácticamente le arrancaran la ropa mientras seguía cantando.

Sin duda, Deftones confirmó que México es uno de los lugares en el mundo donde más se les quiere y respeta, ya que a pesar de que se notaba una mayor presencia de fans de Marilyn Manson, lograron superar las expectativas de todos los afortunados que presenciamos el espectáculo.

Tras un retraso de más de 20 minutos debido a la mala colocación de una cortina negra, necesaria para la aparición triunfal del “Reverendo”, llegaba el momento de disfrutar de Marilyn Manson, quien este año solo había aparecido en México para presentar su proyecto como artista plástico, el cual se expuso en el Antiguo Colegio de San Ildefonso y el cual él mismo inauguró antes de que miles y miles de personas fueran a visitarlo. Esta vez vino con todo, como el personaje, artista y músico que es.

Manson arrancó hacia las 10 de la noche para darnos un concierto corto, pero tan bueno y atractivo como siempre. Entro al escenario dominándolo desde el principio, con una de sus múltiples máscaras y vestido de negro; tradicional pero nunca aburrido. No pasó ni media canción cuando ya había tomado una de las luces de escenario para romperla con la parte de atrás de su micrófono, haciendo que todos los asistentes gritaran eufóricos sabiendo que les esperaba un show de irreverencia, extrañeza y buen rock.

“Hola México, se que diferimos en la comida y en el lenguaje, pero somos iguales porque somos Disposable Teens” fueron las primera palabras que dirigió a sus fans en su presentación. A partir de eso continuó con muchos de sus ya conocidos éxitos como The Dope Show, Rock is Dead, Sweet Dreams, Mobcene, Slo-mo-tion, Personal Jesus, Coma White entre otras.

Por supuesto que no faltaron los cambios de vestuario, escupitajos, cuchillos, varios micrófonos echados a perder, revolcadas en el piso del escenario, falsos enojos en los cuales se iba del escenario solo para regresar vestido de Pontífice, entre muchas más buenas extrañezas que hicieron de la presentación  más que un concierto, todo un show.

El concierto del Reverendo Manson terminó con los clásicos AntiChrist Superstar y The Beautiful People, dejando el escenario tras solo una hora de tocar y haciendo a muchos fans extrañar el encore que nunca llegó.

Lo malo: Manson ya no es el de antes, se le ve cansado y algo pasado de peso antes de terminar el show, y tal vez fue por eso tan corta su presentación, aun cuando los horarios del festival estipulaban por lo menos 20 minutos más.

Lo bueno: Aún cuando el concierto fue corto y a Manson se le ve cansado (y un mucho arriba de peso), nadie puede negar que dio el cien por ciento en esta presentación. ¿Cómo notarlo? Solo basta con ver conciertos recientes en internet y compararlo con su presentación en Maquinaria. Hacía mucho que no se le veía gritar y cantar bien, sin relajar la voz, cantando completo mientras brinca o patea cosas.

Sin duda dejó con ganas de más a todos los asistentes, pero aun así fue el mejor cierre que hubiera podido tener el segundo día del Maquinaria Fest.


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