
Atención: la siguiente nota contiene spoilers, si NUNCA has visto a Metallica en vivo, o no has asistido a esta “temporada” llamada El Arsenal Completo, mejor léela después.
Metallica se presentó por 4a. Noche en el Palacio de los deportes, y aunque para muchos era “su 1a vez” para un servidor ya era la 2a noche consecutiva y la 4a vez que tengo oportunidad de verlos y sí, como muchos ya lo comentaban, el show fue prácticamente el mismo que disfrutaron los asistentes del 28 de julio, y lo mismo verán los que tengan boletos para el 9 de agosto, ultima fecha de este paso épico por Mexico.
¿Está mal que sea lo mismo? Muchos dirán que sí, sobre todo los intensos que estarán ahí las ocho noches, porque no creo que este tan padre pagar por ver una y otra vez lo mismo. Sin embargo, contemplemos que esta gira es especial y seguramente irrepetible. Bien podría llamarse: “Metallica, el Musical” “Cirque du Soleil Metallica” o “Metallica: The Ride.
No olvidemos una cosa: la banda recién cumplió 30 años… ¡Tres décadas! Suficiente para haber tocado el cielo, tropezar, caer hasta el infierno y regresar de nuevo hasta lo más alto… dicen que cuando logras algo así, puedes hacer lo que te venga en gana. Metallica ha demostrado una y otra vez que lo que hacen obedece no a compromisos contractuales, no a lo que quieren sus fans, sino a sus más puros caprichos, que disfrazan muy bien refiriéndose a ellos como “llevar las cosas al siguiente nivel”. Algunos son bien recibidos, otros han sido repudiados, pero cada vez que la riegan, surge en ellos ese espíritu guerrero que los hace ser mejores cada vez, pues a pesar de que hace tiempo no tienen nada que demostrar, una y otra vez lo vuelven a intentar, generalmente con resultados exitosos.
Recordemos que en el 2009 presentaron un show sencillo en cuanto a producción, pero que cumplió con todas las expectativas de sus más aguerridos fans. Las 3 míticas noches en el Foro Sol incluyeron canciones clásicas, éxitos y una que otra sorpresa, dejando a los fans satisfechos y qué decir de ellos, que lo disfrutaron tanto que decidieron documentarlo en el dvd “Orgullo Pasión y Gloria”.
En esta ocasión, decidieron darle prioridad al espectáculo visual, dejando de lado el repertorio. Tenían que demostrar una vez más que son la banda más grande, por lo que el show debía estar a la altura. Durante las 2 horas exactas de duración, los 4 jinetes nos llevan por un recorrido histórico que hace escala en cada uno de sus álbumes clásicos, incluyendo una visita rápida por la etapa de Reload y tomando una desviación afortunada para evitar el paso por St. Anger. Todos los temas interpretados fueron “hits” en su momento, por lo que el show es bastante complaciente tanto para los metallifans como para los “vírgenes de Metallica”.
18 trancazos de metal, hard y trash que sin duda cumplen. Difícil que alguien salga caminando derecho o sin zumbido en los oídos. Imposible que alguien no lo haya disfrutado. Seas fan o no, el concierto es espectacular. Desde que la banda abridora “Koltdown” entrega todo en el escenario, hasta que suena Long Walk to The Top de AC/DC el ambiente es por demás relajado, casi zen, comparado con lo que los primeros acordes de Creepin’ Death provocan. Sin dar pie al descanso, For Whom The Bell Tolls se corona como uno de los himnos del metal más conocidos. El infierno se desata con flamas de 3 mts. de altura en”Fue” y por fin Papá Hetfield se digna a saludar…. Es consciente de que necesitamos recuperar el aliento antes de ejecutarnos en la silla eléctrica gigante donde nos sube a montar el relámpago con Ride The Lightning. El Terror de la guerra y el momento solemne llega con explosiones que simulan un bombardeo en One hasta que llega el bajo ponchado de Cyanide. Es entonces cuando nos convertimos en un coro gigante para The Memory Remains que en esta ocasión duró más que la noche anterior (la que se decía incluiría a los fans from Hell).
La única sorpresa de la noche llegaría con The 4 horsemen momento que personalmente fue el que más disfruté en esta segunda subida a “Metallica: The Ride”. El bloque continúa con las estresantes y gloriosas Sad but true y Welcome Home, para sorprendernos de inmediato con la visita de “Lady Justice a.k.a. Doris” quien se erige monumental mientras And Justice for All retumba en las bocinas del domo de cobre, para después ser derribada haciendo analogía a la justicia que está perdida, que fue violada, que no existe.
Fade to Black, otro de sus grandes éxitos nos hace cerrar los ojos a algunos e imaginar que estamos en 1984, pues suena como si el tiempo no hubiera pasado. Es evidente la recuperación vocal de Hetfield y la re integración total de la banda, que no niegan que son felices haciendo lo que saben.
Unas cruces luminosas que simulan un cementerio crecen sobre el escenario y Master of Puppets pone a todos a brincar como marionetas sin control que no pueden dejar de chocar unas con otras sino hasta el final de Battery, momento donde el afán por destruirse unos a otros se apodera de decenas que sacan fuerza desde las entrañas para seguir con el slam.
No podía faltar el momento lindo con Nothing ese Matters que para mi gusto podría quedar fuera del repertorio ya… Lo mismo que las que vendrían: Enter Sandman que incluye un accidentado final que sorprende si es “tu 1a. Vez” pero que desafortunadamente elimina el factor sorpresa, al menos si ya fuiste a alguno de los shows. El otro “cambio” del concierto es el cover con el que regresan del encore que cada noche será diferente; ya sonó Die die my darling, Breadfan, Last Caress y en esta ocasión Helpless. La noche, predeciblemente termina con Seek n’ Destroy y una lluvia de pelotas que indican el final de la fiesta, y los 4 integrantes regalando cientos de plumillas y agradecen diciendo que esta fue la mejor de las noches.
¿Vale la pena verlos más de una vez? Definitivamente Sí; es lo mismo, pero no es igual. Para mi esta noche fue mejor. Además, el show está planeado para disfrutarse desde cualquier ángulo, por lo que si tienes boleto en pista, puedes aprovechar para recorrer el Palacio y asegurarte de no perder detalle. El concierto es épico, aunque para muchos como yo, no es mágico. Y como en cualquier atracción de parque de diversiones, te puedes subir las veces que quieras, pero la tercera no será lo mismo… Así que considera lo que se siente una 8a vez. La dinámica de “el Arsenal completo” no permite muchos cambios, pero se agradecería que incluyeran más canciones y no solo “las que todos se saben”.
Como dije casi al principio, esta será sin duda la gira de “los éxitos” y será memorable, difícil de igualar y esperemos irrepetible. Algún dia se detendrán, aunque sea la muerte el único pretexto aceptable. Bandas de metal aparecen a diario, algunas han logrado grandes cosas. Lo que no podemos negar, una vez más, es que nadie hace las cosas como Metallica, y nadie, nunca lo hará mejor que ellos.















